Psiquiatría


Cuando hablamos de psiquiatría hablamos de la mente y del funcionamiento del cerebro en relación con los sentimientos, las emociones, el pensamiento,  la voluntad, etc.  Antiguamente todos estos conceptos, eran atribuidos al alma (entendida como la parte no física del ser humano).  En latín la palabra “psique” significa alma, que combinada con la palabra proveniente del griego “iatros”, que significa médico, se empleó para definir la parte de la medicina que se ocupaba de las cuestiones relacionadas con estos procesos, que antiguamente se creían relacionados con el alma.

La psiquiatría es una especialidad de la medicina que se ocupa de las enfermedades de la mente humana, de sus desajustes y trastornos. Por su formación médica, el psiquiatra evalúa el conjunto de síntomas que presenta el paciente y emite un diagnóstico que justifica y define dicho estado mental. Posteriormente, el psiquiatra al igual que  el médico busca el tratamiento farmacológico que inhibe y/o elimina los síntomas indeseados que presenta el paciente.  Los fármacos que administra pueden ser de diferentes tipos y categorías, pero todos actúan sobre la bioquímica de nuestro cerebro.  La bioquímica del cerebro se refiere al conjunto de neurotransmisores que utiliza el cerebro para comunicar sus neuronas. Un neurotransmisor es una sustancia química que secreta una neurona y que tiene por fin ser captada por otras neuronas para de esta forma activar el impulso nervioso y por tanto generar la actividad neuronal. Pero en este proceso se pueden producir desajustes, bien por exceso o bien por defecto, que provocan  un mal funcionamiento en el cerebro con las consiguientes consecuencias en la estabilidad personal, emocional y/o adaptación de la persona. Pues bien, cuando el psiquiatra emite su diagnóstico y receta el fármaco correspondiente lo que busca es que los principios activos de esos fármacos interactúen con esos neurotransmisores con el fin de eliminar los síntomas y así reestabilizarlo y que su cerebro vuelva a funcionar de una forma normal, eficiente y adaptada.

El psiquiatra también puede trabajar a nivel psicoterapéutico, como el psicólogo clínico, pero normalmente, en España, el psiquiatra se centra en la atención biológica (médica) y colabora de forma interdisciplinar con el psicólogo clínico que es el que normalmente mejor conoce y se ocupa del tratamiento psicoterapéutico.

 Por último indicar que el psiquiatra aunque es una especialidad independiente, también  colabora con otros profesionales los procesos clínicos que pueden afectar al individuo. Tanto con otros profesionales médicos, ya que a veces algunos problemas físicos pueden afectar al buen funcionamiento de la mente (infecciones, disfunciones hormonales, etc.), como con otros profesionales sanitarios como psicólogos, logopedas, neuropsicólogos, cuando el problema se centra en la actividad multifuncional del cerebro. Aportando así sus conocimientos, de forma integradora, a la bondad de la psique humana.